Volver (¿con la frente marchita?)
Me gustan Gardel y sus tangos. A pesar de la mala calidad de la mayoría de grabaciones disponibles, durante unos cuantos meses pude escuchar varios álbumes remasterizados, en los cuales la calidad del sonido era similar a la de una grabación actual. No es que me viera a mí mismo en un arrabal de Buenos Aires, pero sí que me aprendí unas cuantas de las letras, y de vez en cuando, en algún escenario semi-amateur, me atrevo a cantar "El día que me quieras". Un romántico empedernido no soy, pero sí que es verdad que las armonías y melodías de los tangos son más que interesantes, y las letras, si bien un tanto obvias a veces, también nos hablan de muchas sensaciones y momentos por los que uno pasa en su vida. Para bien y para mal. El título de esta entrada, con la interrogación entre paréntesis, tiene un doble significado: por un lado, deseo volver a escribir, a componer, a sentirme como lo que he sido siempre a pesar de, (o q...